viernes, 13 de mayo de 2016

Domingo 15 de mayo: Pentecostés (ciclo C)



LECTURAS

  • Hechos de los Apóstoles 2,1-11
  • Sal 103,1ab.24ac.29bc-30.31.34
  • 1 Corintios 12,3b-7.12-13
  • Juan 20,19-23
De nuevo el día primero de la semana, el tiempo de los comienzos, de las creaciones, y no de las meras reediciones o repeticiones. Y de nuevo con las puertas cerradas, porque lo que ha de acontecer será solo tras las puertas del corazón, y ya dijo Santa Teresa que la puerta a todas las moradas del castillo interior es siempre la oración. Estamos ante una comunidad en oración, con miedo, pero en comunicación con la voz interior de Dios. Cristo disuelve con su presencia esos miedos, porque siendo como es la confirmación de que Dios es amor, no hay lugar para el miedo, la falta de autoestima o la conmiseración. El envío de Jesús es la proclamación del perdón, la invitación a perdonarnos y volver a empezar, a no sucumbir a la tentación de hacer un mundo de lo que solo son pasos en nuestra azarosa marcha hacia la madurez y el amor. Su paz, la paz del que ha cumplido su misión, se vuelve paz para nosotros y misión para la comunidad. Y entonces, en la paz del que se sabe enviado por Dios, se está en el espíritu de Jesús, ese que le permitió no arredrarse ante nada. Ahora sí. Además de reconocer y aceptar la muerte de Jesús y sus razones. Además de ver y creer que su vida es de Dios y no de la muerte, el espíritu del que vive por lo que vivió y por lo que murió nos hace capaces de caminar con libertad y ser con el propio Jesús testigos de que somos llamados por Dios al amor, al perdón y a la paz. Comienza la Iglesia, y su tarea. Vendrán muchas complicaciones y no pocas contradicciones, pero lo que suscita y mantiene a la Iglesia es habernos sentido en el Espíritu de Jesús. Con el tiempo, tanto en toda la Iglesia como en cada cristiano, ese espíritu puede perderse y debilitarse, por eso es menester una y otra vez volver a llenarse de él y volver a dejarse llevar por su fuerza, su luz y su cálida compañía.

LECTIO DIVINA DE SAN ROQUE DE HELLÍN: ALENTAR Y PERDONAR

QUIERO VER: ENVIADOS

Para orar al Espíritu Santo:

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