viernes, 28 de octubre de 2016

Domingo 30 de octubre: XXX de Tiempo Ordinario (Ciclo C)

LECTURAS

  • Sabiduría 11,22–12,2
  • Sal 144,1-2.8-9.10-11.13cd-14
  • 2 Tesalonicenses 1,11–2,2
  •  Lucas (19,1-10
Como parte del programa evangélico de Lucas, en el que priman la misericordia de Dios y la propuesta de que también nosotros seamos misericordiosos, los procesos de conversión están delicadamente descritos para que ese punto central destaque sobre todo lo demás. Zaqueo tiene de lo que arrepentirse, como todas las personas, y tiene que cambiar muchas cosas de su vida. Basta que haya un mínimo impulso inicial —subirse al árbol para ver a Jesús— para que el cambio se ponga en marcha, para que lo aparentemente imposible empiece a ser realidad. Jesús no lo duda, con un mínimo gesto que denote la voluntad de conversión merece la pena toda la credibilidad, paciencia y ánimo. Zaqueo respondió pronto y con generosidad, aprovechó la ocasión y emprendió un nuevo camino en su vida. Seguro que en la misión de Jesús hubo otros muchos casos de impulso hacia el cambio que no pasaron de ahí. Y seguro también que para todos hubo la misma determinación por parte de Jesús de dejar la puerta abierta para que lo entrevisto en un instante de lucidez espiritual concluya con una determinación de caminar hacia otras metas más ciertas y más duraderas. Cazarlas al vuelo, las oportunidades de cambiar rutinas de estancamiento y confusión, es la propuesta de este Evangelio de conversión. Y garantizar la buena acogida que Dios nos hará en cuanto nos pongamos en camino hacia Él es una buena motivación para superar las inercias y miedos que nos impiden dar el primer paso.

No hay comentarios: